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02 de novembre, 2011

Otras dimensiones

Rudresh Mahanthappa y Ashley Kahn, en un momento de su conversación en Monvínic (foto: Michael Weintrob)


Por Agustín Borlán

La 43 edición del Voll-Damm Festival Internacional de Jazz de Barcelona ofrece mucho más que conciertos en salas, para desplegar un buen número de actividades paralelas que convierten la ciudad en un verdadero centro neurálgico para los amantes del género en todas sus dimensiones.

El pasado viernes 28 de octubre a las 17 h., el saxofonista Rudresh Mahanthappa protagonizó una sesión Before and After de JazzTimes en Monvínic (Diputació, 249) antes de su explosiva actuación en Luz de Gas. El delicioso espacio, de visita obligada para devotos de la elegancia y los buenos caldos, enmarcó una actividad en la que el artista debía comentar sus impresiones al respecto de una serie de piezas seleccionadas por el periodista e historiador musical Ashley Kahn, con la música como única referencia. Gracias a la poco usual propuesta de Kahn, alejada de convencionalismos –de Stan Kenton a Gary Bartz, pasando por una bizarra fusión indo-jazzística de los 60 e incluso una versión de Ornette Coleman a cargo de John Zorn–, la simpatía de Rudresh –que acertó en más de una ocasión el intérprete y compositor de las piezas en cuestión– y la calidad de sonido de los equipos de alta fidelidad cedidos por Linn Ibérica, podría decirse que la sesión fue todo un éxito: didáctica y sorprendente.

Lluís Coloma Trio, descarga de swing en el Gran Hotel Havana (foto: Michael Weintrob).

Después, llegó el momento de disfrutar de una Voll-Damm en el Gran Hotel Havana Barcelona, donde cada viernes y sábado por la tarde el piano bar alberga el ciclo Cocktail & Swing. Este fin de semana, turno del impecable Lluís Coloma Trio y un espectacular éxito de asistencia, con la sala completa y público incluso en los sofás de la recepción del hotel. La formación exhibió buen hacer y entrega a raudales –con mención especial al solo scat del contrabajista Artur Regada– y consiguió ganarse a la audiencia a base de estándares y clásicos infalibles como You never can tell, de Chuck Berry.

Y tras el clasicismo, la vanguardia. Rudresh Mahanthappa, una de las hierbas más exóticas de la efervescente escena neoyorquina, llegaba al festival para presentar su proyecto Samdhi, un tratado de jazz y experimentación incapaz de dejar a nadie indiferente. El cuarteto prescindía del piano para conferir mayor protagonismo a la guitarra de David Gilmore, un ejercicio que sumaba aspereza a un concepto poco dado a las estructuras convencionales con amplios espacios para la improvisación cercana al free. Mahanthappa certificó su faceta experimental con el uso de un ordenador, que le permitía crear paisajes sonoros partiendo de muestras de su saxo resampleadas en calidad de 8 bits –para entendernos, un sonido similar a los videojuegos de los 80 de Konami o Sega– y dar lugar a extrañas atmósferas que emparentaban la oscuridad de Miles con la libertad de Ornette y la electrónica de más rabiosa actualidad. Un auténtico viaje alucinante que no defraudó las expectativas puestas en el galardonado saxofonista. Durante casi dos horas, la sala Luz de Gas se ubicó entre las calles de Manhattan, con un artista representativo como pocos de la vanguardia jazzística de hoy.

Rudresh Mahanthappa (foto: Michael Weintrob).

Como novedad de la presente edición del festival, el sábado 29 de octubre al mediodía se organizó una sesión de baile swing y lindy-hop en la céntrica Plaça Reial, gratuita y apta para todos los públicos, con la colaboración de la escuela gracienca Lindyhop.cat. Aunque estaba previsto que la música fuera grabada, finalmente se pudo contar con la inestimable colaboración de los alemanes Happy Feet Swing,  que mantuvieron la pista en constante movimiento con su dinámica exposición de ritmos tradicionales y un dilatado repertorio que suministró dos horas de danza y buenas vibraciones. En definitiva, cerca de 1.000 personas se congregaron a ritmo de swing pese a la amenaza de lluvia. Nunca mejor dicho: al mal tiempo, buena cara. Y mejor jazz (de todo tipo).

Swing en la plaza Reial (foto: The Project).

27 d’octubre, 2011

Ashley Kahn & Rudresh Mahanthappa

L'autor i periodista Ashley Kahn (foto: Mark PoKempner).

Demà divendres, 28 d'octubre, a les cinc de la tarda a Monvínic, Ashley Kahn entrevista Rudresh Mahanthappa per la secció Before & After de la revista JazzTimes. Kahn posarà música que farà escoltar a Mahanthappa. Amb equips d'alta fidelitat cedits per Linn Ibérica.

¡ENTRADA LLIURE! Es recomana puntualitat.

17 d’agost, 2009

Els 50 anys de 'Kind of Blue'

Fa 50 anys, el 17 d'agost del 1959, Columbia Records (avui part de Sony) va treure al mercat Kind of Blue. Des d'aleshores, el disc firmat per Miles Davis, que tindrà cicle propi aquest any al festival, ha anat venent sense parar, seduint tota mena de públics. Com diu el tòpic, aquest és el disc de jazz que agrada fins i tot a aquells que no els agrada el jazz.

Si teniu interès d'audiòfil per saber quina és la millor edició del disc, Fred Kaplan, de la revista Stereophile, hi dedica un documentat post. El mateix Kaplan firma en una altra publicació, Slate, un excel·lent article introductori.

I si voleu saber més sobre Kind of Blue, sobre com es va fer i sobre com es va convertir en una llegenda gairebé per sorpresa (poca gent pensava en aquell moment que el disc arribaria on ha arribat), és lectura indispensable el llibre que li va dedicar Ashley Kahn, que podeu comprar en versió original a ca l'Amazon o buscar la bona versió castellana publicada per l'editorial barcelonina Alba, que ja va per la segona edició.

Dia gran pel jazz el 17 d'agost.

23 de juliol, 2009

Dave Brubeck,
50 años de 'Time Out'

Dave Brubeck y Ashley Kahn (foto: Daniel Root).

El pasado martes, Nueva York rindió homenaje a los 50 años de uno de los discos más célebres de la historia del jazz, Time Out, de Dave Brubeck. El acto, organizado por el departamento de reediciones de Sony, Legacy, contó como maestro de ceremonias con Ashley Kahn, bien conocido del festival de Barcelona por sus apasionadas conferencias sobre Kind of Blue, A Love Supreme y la discográfica Impulse. Kahn, que en estos momentos está terminando su última obra, dedicada a los 70 años de otro sello mítico, Blue Note, contó también con la participación del historiador del jazz Ted Gioia, responsable asimismo de uno de los blogs jazzísticos de referencia.

He aquí una crónica de esa noche de homenaje al maestro Brubeck, firmada por el propio Ashley Kahn (thanks, Ashley).

Ted Gioia, Brubeck y Kahn (foto: Daniel Root).


Por Ashley Kahn

50 years ago – 1959 to be exact – there was an outpouring of timeless jazz recordings: John Coltrane recorded Giant Steps, Ornette Coleman hit the scene with The Shape of Jazz to Come, Duke Ellington won a Grammy for his soundtrack to Anatomy of a Murder, Charles Mingus waxed both Ah-Uhm and Blues and Roots, and Miles Davis put together not one – two timeless classics: Kind of Blue and Sketches of Spain.

Dave Brubeck’s Time Out was part of that bumper crop – and proved to be the best-selling and to have the biggest impact of them all. It was an incredibly successful experiment in unusual time signatures inspired by a trip to places like Turkey, Iraq, Iran, Pakistan and Afghanistan (sadly, can’t imagine him making that trip today.) Dave took those ideas and with his great quartet of Paul Desmond, Eugene Wright and Joe Morello, made history and sold millions of the album and its hit single Take Five. On Tuesday July 21, with the album on the verge of achieving double-platinum status, Dave Brubeck brought his quartet to the Apple Store in Soho, Manhattan and played for a crowd that packed the store’s second floor.


Dave Brubeck, el año 2005 en Barcelona (foto: Ricard Cugat).


I had the honor of being asked to MC the event, and opened by remarking that the hour would include an intriguing discussion with Brubeck, but would focus on swinging music. And it did: Brubeck performed three tunes from Time OutThree to Get Ready, Kathy’s Waltz (written by Brubeck for his daughter Catherine who attended the event!) and the ubiquitous Take Five – plus a slow 16-bar blues that was a showcase for the alto saxophonist Bobby Militello. Bassist Michael Moore and drummer Randy Jones also provided solid accompaniment and wonderful solos when called upon.

The discussion part of the evening included noted jazz historian Ted Gioia who joined Brubeck onstage; the two answered a number of questions focused on Time Out, its origins and enduring appeal. When asked how he felt playing tunes like Take Five and Blue Rondo a la Turk fifty years on, the maestro smiled and admitted, to much surprised laughter, “You know, I still get lost…”

The event was conceived by Legacy – Sony Music’s reissue department (Sony owns the Columbia catalog for which Brubeck recorded many albums from the ‘50s through the ‘70s) – and was coordinated with the Morrison Hotel photo gallery exhibition of famous studio photographs by Columbia Records photographer Don Hunstein, who also attended.